miércoles, 16 de diciembre de 2015

El hilo rojo verde y rosa.

Era en la mirada donde veía que ella era el resto de su vida, pues quería que su vida tuviera la misma pasión y la misma luz con la que ella miraba.

Ella la veía en su  sonrisa. Soñaba con ella  y le hacía ver que el mundo siempre podía ser mas simpático de lo que realmente era, solo había que saber buscar la sonrisa adecuada para combinarla con la sensación perfecta.


Podían ser uno, pero siempre fueron ellos. Inspiración de dioses y de algún poeta.

Como lluvia en mayo o el sol de agosto,  como el lento caer de un hoja, en noviembre, hasta rozar el suelo y quedarse inmóvil hasta desvanecerse en el frío diciembre.

El destino nunca fue honesto, quizás ellos tampoco con él. Esperaban más, ella esperaba más, el la esperaba a ella.

El resto de sus vidas parecía tan lejano que dejaron pasar el tiempo y como un río con buen cauce siempre la da forma a lo que se adentra en el. Y así fue como fueron creciendo, el uno sin soltar al otro, pero jamas atándolo en su orilla.

El resto de sus vidas estaba delante de ellos, aun que ellos todavía no sabían 



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