lunes, 17 de noviembre de 2014

Entre pecho y corazón.

Siempre hay algo más allá. Entre pecho y corazón. Donde se esconde un pequeño secreto, una inconfesable locura.

Hay algo que guardamos tan adentro, como si quisiéramos enterrarlo pero que siempre renace.

 El más tonto estribillo o un número par, quizás una palabra o tan solo el recuerdo de un lugar...

Algo donde refugiarnos, efímero, inexistente pero tan necesario, donde poder meditar. Alejarnos por unos instantes del mundo. Recordar quien somos y reanudar nuestra marcha hacia donde queremos llegar.


Siempre hay algo dentro que queremos recordar, queremos hacerlo eterno aun que ya no este. Su recuerdo nos mantiene vivos, nos mantiene con ganas y es que de esos pequeños secretos es donde nace la fuerza de nuestro frágil corazón.
Deberíamos vivir más, pues tendríamos más tiempo para recordar y crear nuevos recuerdos.



lunes, 3 de noviembre de 2014

Todavía no.

La almohada le presionaba el pecho con fuerza y de su monstruo interior salía un grito desgarrador. 
Todo le había salido mal.
Las lágrimas enrojecieron su rostro y nublaron su alma.
Solo sentía ira. Una ira desmedida.
Se miro al espejo  mientras cruzaba el pasillo para acabar con todo lo que le producía esa agonía, más allá de lo que veía en su reflejo había algo que quería enterrar para siempre. 
Nada mas abrir la puerta,una brisa muy fría, casi helada, la sacudió de pies a cabeza y despertó.
-¿qué demonios me ha ocurrido?-se preguntó.
Tantas veces colgando de la misma cuerda.
A veces la que la salvaba de un abismo aterrados y otras la que la ahogaba tanto como para dejar de respirar.

Quizás era hora de empezar de nuevo, de olvidar todo lo malo y sacar sus penas de paseo.
-Todavía no soy capaz- se repetía una y otra vez. -Todavía no quiero olvidarlo.

Durante años estuve guardando ese secreto como un tesoro -pues era tal como así- si alguien más supiera... ya no podría vivir en paz, la culpa sería toda mía. Pues yo tuve la culpa.
Cuan largo será el tiempo que tendrá que pasar para que algo así lo olviden, podré yo olvidarlo  algún día. -Pensó.

-Quizás sea cuestión de tiempo. El tiempo pasará sin más. Algún día despertaremos y nuestros secretos serán minucias, pues el tiempo habrá borrado su importancia.- Sacudió la cabeza y dio un paso al frente, hacía lo desconocido. hacía su nuevo futuro-.